Otra foto se suma al álbum de la covid-19. Esta vez se ganó un lugar la de la presentación de Cristian González como nuevo técnico de Rosario Central. ¿Por estas latitudes, hace cuánto que no se ve a tantas personas reunidas en una cancha de fútbol? Más allá de aquellos transgresores del aislamiento social preventivo y obligatorio, ya son más de 100 días que no se observaba lo que mostró “El Gigante de Arroyito” en Rosario, ciudad que ya se encuentra en la fase cinco de la cuarentena.
Pese a esa avanzada posición, no fue nada simple concretar la presentación del “Kily”. Empezar a apuntar en las agendas dirigenciales las exigencias que debió cumplir el club rosarino no estaría mal porque todo indica que así será la “nueva normalidad”. Para que 40 personas fueran habilitadas en la presentación se hizo una primera gestión con la Secretaría de Deportes de Santa Fe. El protocolo no permitió la entrada a juveniles ni a periodistas. De la puerta del estadio los invitados se dirigieron directamente al campo y se sentaron en una de las 40 sillas ubicadas a dos metros de distancia. Allí se dispusieron a escuchar a González. Todo eso tuvo que durar 40 minutos, que fue el tiempo estipulado.
Así, muy medido y controlado, fue el regreso de un plantel de futbolistas a la cancha. Y eso que no fue ni para entrenarse ni para jugar. ¿Es un paso adelante? “Vamos a empezar cuando podamos”, estableció hace pocas horas el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García. “No es lo mismo lo que pueden hacer River, Boca, Racing y el resto. Tenemos que proteger a todos”, sentenció.